1. CREACIÓN DEL CAE

El Crédito con Aval del Estado es un crédito bancario en el que el estado actúa como garante de los deudores.

Se creó el 2005 durante el gobierno de Ricardo Lagos Escobar para asegurar un mayor acceso a la educación superior. Este objetivo se cumplió a cabalidad. En 10 años, el registro de matrículas subió de 663.679 el 2005 a 1.232.701 el 2015, alrededor de un 86% más. Fuente: Endeudar para gobernar y mercantilizar: El caso del CAE, Marco Kremerman, Fundación Sol

Esta alza en las matrículas, o aumento en la demanda por estudiar, se tradujo en:

a) aumento exagerado de los aranceles (muy por sobre el reajuste del IPC).

b) la creación de un gran número de instituciones de educación superior no reguladas por el Ministerio de Educación, de las que no se puede asegurar calidad.

61 universidades

27 de ellas pertenecientes al Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas, de las cuales 18 son estatales y 9 particulares. Las 34 universidades restantes son propiedad de privados.

49 Centros de Formación Técnica reconocidos por el Ministerio de Educación

de los cuales sólo 15 están acreditados.

43 Institutos Profesionales (IP) reconocidos por el Ministerio de Educación

de los cuales 19 están acreditados.

c) La sobre-existencia de profesionales de diversas áreas

que no tienen cabida en el mercado laboral, lo que disminuye el nivel de salarios y dificulta el pago de la deuda adquirida.

2. INTERESES

El CAE tiene un interés del 6% mensual, y una cuota fija que se paga en 10, 15 o 20 años. Para los contratos firmados después del 2009, esa cuota se divide en tres tramos ascendentes. Además, el monto de la cuota está expresado en UF, por lo que sube cada día.

Finalmente, el monto a pagar con CAE es muchísimo mayor al arancel normal de la carrera.

3. SOBREPRECIOS

El CAE es el primer crédito que incluyó a la banca privada en el sistema de financiamiento de la Educación Superior. Para que resultara un negocio rentable para los bancos, el Estado se comprometió a adquirir año a año el 25% de los créditos morosos, pagando un sobreprecio del 6% de cada cartera.

Sin embargo, entre 2006 y 2015, el Fisco ha recomprado un 48% de los créditos con un sobreprecio que llega al 28% y equivale a 447 mil millones.